Reflexiones sobre el Microcrédito en el Ecuador

Abril 23, 2007

Reflexiones sobre el Microcrédito en el Ecuador Por: Alex Alcívar Viteri, MBA 

Mucho se ha comentado sobre el Microcrédito en el Ecuador en los últimos meses, especialmente a raíz del Proyecto para la rehabilitación de la producción nacional presentado por el PSC en el Congreso y cuyo principal mérito es poner este tema a discusión. Dicho proyecto, entre otras medidas de carácter restrictivo, aparte de poner un límite al precio máximo del dinero en las operaciones de crédito (es decir, la tasa de interés), también cierra la posibilidad a la banca, de realizar los famosos cobros por comisiones y otros cargos efectuados a manera de costos administrativos, tasas por servicios, entre otros, que al ser un egreso del bolsillo del cliente y prestamista, aumentan el costo total de la transacción y por ende, aumentan la tasa de interés neta que cobra la institución financiera prestataria y dueña del dinero. En el Microcrédito “a la ecuatoriana”, debido a la sumatoria de la tasa de interés activa (por lo general, la máxima convencional), más las comisiones por servicios, más costos administrativos, más costos de cursos de capacitación, más costos por gestiones de cobro, más costos de inspecciones, más el costo financiero que representan los saldos mínimos obligatorios previos a la concesión de un crédito (por lo general, 90 días), más el cobro de cuotas adelantadas y más o menos rubros; la tasa de interés neta, entendida como el pago neto sobre la cantidad de dinero neta recibida por el cliente, llega a cifras que superan el 50% y en algunos casos, hasta el 90% anual. Las altas de interés cobradas en la actualidad, a vista y paciencia de
la Superintendencia de Bancos, se convierten en un incentivo perverso por el cual, todos quieren entrar en el “microcrédito”, que en muchos casos se malinterpreta como un crédito de consumo camuflado (crédito para todo uso) y en otros, sencillamente es un abuso a quienes lo necesitan para producir o vender, con costos que encarecen los bienes y servicios en la economía.
 

Entendemos que el Microcrédito es una herramienta inteligente y creativa que ha permitido a acceder a millones de individuos a servicios financieros en economías donde los “pequeños clientes” eran rechazados por los sistemas financieros tradicionales que exigían garantías, hipotecas y montos de crédito mínimos que muchas veces superaban las cantidades requeridas, como ocurre en la banca privada y estatal. El Microcrédito y las Microfinanzas nacieron como un mecanismo de autoayuda y negocio social (con rentabilidad) que ha permitido en muchos sitios, superar niveles de pobreza extrema y tender a la igualdad de género al darle más oportunidad a la mujer (Su caso más exitoso nació en Bangladesh con Muhammad Yunus y el Grammen Bank). Definitivamente el Microcrédito y las Microfinanzas son un mecanismo válido para dar oportunidades crecientes a los marginados de la sociedad y que se conviertan en personas más productivas, con niveles de vida con un mínimo de decoro. El Microcrédito posee características que lo hacen un “animal muy diferente” al crédito tradicional, pues requiere de otra metodología en la que el cliente ni siquiera puede ir al banco (por que pierde días de trabajo y dinero) y por tanto el Banco visita al cliente en su negocio. Asimismo, este créditos requiere de diferentes metodologías y tecnologías, además de personal entrenado para entender la psicología de clientes que deben estar dispuestos –en muchos casos- a garantizarse unos a otros y a pagar entre todos las cuotas atrasadas de cualquiera de ellos más multas por parte de quienes conforman un grupo de autoayuda o “solidario”. Quien se dedica al Microcrédito, sabe que es preferible prestar dinero a las mujeres para que tengan o manejen negocios, pues por lo general ellas resguardan mejor la seguridad familiar que el hombre. En muchas ocasiones, los pagos de los clientes deben ser recolectados en su sitio de trabajo o vivienda y en ciertos casos no se puede dejar pasar el peligroso “San Viernes”, que es enemigo de los acreedores. Todo lo anterior y más, hacen necesarias herramientas innovadoras y un esfuerzo enorme que necesita de ingentes recursos que dan como resultado un crédito caro con un alto volumen de operaciones de pequeña escala, con costos superiores a los costos de la banca tradicional. 

Pese a lo anterior, tampoco debe confundirse el Microcrédito con el negocio de exprimir a los pobres con altísimas costos, justificándolo en el hecho de que la alternativa sería acudir a los Usureros o “Chulqueros” en donde la tasa de interés pudiera llegar a 500% neto anual en créditos pequeños. No se puede justificar el combate a un mal con un mal menor por que el fin no justifica los medios y creemos que el margen de utilidades reales de algunas entidades es exagerado. Es deber de las instituciones financieras de todo tipo (bancos, cooperativas, financieras, cajas rurales, bancos comunales, ONG’s, etc.) el buscar mecanismos tecnológicos y procedimientos que les permitan reducir paulatinamente sus costos totales y para eso se necesitan incentivos, ya sean legales, impositivos y por supuesto, debe promoverse la competencia. Así, un camino al Microcrédito más barato, es una profunda reforma a la banca pública, pues es allí en donde deben introducirse cambios que transformen (de verdad) lo existente en una o varias entidades que con asesoría internacional –reduciendo la participación estatal y la injerencia política- puedan atender de mejor manera a los pequeños productores y comerciantes que son clientes actuales o potenciales de operaciones de Microcrédito. Estamos a tiempo y esperamos respuestas de quienes dirigir los destinos de los ecuatorianos en los próximos años.


¿Será?

Abril 23, 2007

Ecuador, ¿Estado Terrorista? Por Alex Alcívar Viteri 

Aunque parezca exagerado, creo que la situación política de la última década en el Ecuador debería preocupar más a
la ONU,
la OEA y por supuesto al Departamento de Estado norteamericano. Veamos, tenemos un país que hace diez años no logra terminar uno de sus períodos constitucionales, en donde el Golpe de Estado y la conspiración son permanentes y cuyos débiles gobiernos –todos de corte populista – se dedican a vivir un día a día en el cual, el “largo plazo” a lo mucho son las dos semanas venideras. No es un chiste que el Ecuador haya tenido 9 Presidentes en 10 años y que sus altos funcionarios roten cada tres o cuatro meses.

La decadencia del sistema político ecuatoriano, acentuada por el declive de sus Partidos Políticos, ha hecho que los ecuatorianos no crean en la democracia y que se piense en sistemas alternativos que son aprovechados por oportunistas que de manera mesiánica, ofrecen otro mundo en un santiamén. La decadencia de los sistemas políticos ha sido aprovechada de diversas formas a través de
la Historia de Latinoamérica, pues basta recordar la etapa de dictaduras que vivió la región, unas más sanguinarias que otras.

Lo anterior, nos lleva a algo más impactante, pues en todos los sectores se comenta que los males de Latinoamérica son “altamente contagiosos”. Entonces, ¿Cuál será el grado de responsabilidad del Ecuador en la crisis política que vive Bolivia? (Levantamiento indígena, salida del Presidente, Asamblea Constituyente y autonomías, ¡suena familiar!) ¿Podríamos culpar en algo al Ecuador de la primera victoria electoral de Hugo Chávez? (luego de
la Victoria de Bucaram en 1996) ¿Acaso la persecución a ex Presidentes ecuatorianos marcó la suerte del Ex Secretario de
la OEA, el costarricense Rodríguez y del ex presidente guatemalteco Portillo, acusados de corrupción? (luego de la persecución a Mahuad, Bucaram y Dahik, por presunta corrupción pero con ribetes de política).

Pasando a latitudes más cercanas todavía y ubicándonos en el año 2000 (cuando otro Golpe de Estado sacudió a Ecuador), ¿Podríamos responsabilizar al fenómeno ecuatoriano de “votar por cualquiera” como uno de los muchos factores que llevaron al bipartidismo colombiano a sucumbir frente a Uribe? o ¿acaso fue uno de los factores que abonaron para la salida de Fujimori?, ¿acaso el ejemplo de inestabilidad ecuatoriana marcó la permanente zozobra que vivió el ex presidente peruano Toledo? ¿Acaso la persecución política que vivió Alan García no fue una copia de las “persecuciones a la ecuatoriana” y eso lo mantuvo vigente hasta ganar nuevamente la presidencia de su país en 2006? ¿Acaso la victoria de García en Perú no abona de cierta manera al ímpetu sandinista en Nicaragua, a punto de volver al poder? ¿Acaso los levantamientos “a la ecuatoriana” no son uno de los factores que inspiran a López Obrador en México en sus crecientes movilizaciones y paros? ¿Acaso el Ecuador inauguró la etapa de las revoluciones “sin balas” y algunas de ellas, anárquicas?

El fenómeno ecuatoriano, irradiado al resto de nuestro continente, de una u otra manera, talvez ha hecho pensar a muchos políticos que todo es posible, a cualquier costo y sin medir las consecuencias, sin preocuparse del mañana, es decir, una especie de pastilla de la droga “éxtasis” que vulnera el cerebro de muchos individuos. Si pensamos de esta manera, nos podemos dar cuenta que las teorías del “efecto mariposa” tienen algo de verdad, pues cada una de nuestras acciones, ocasiona una reacción. Si pensamos que algo hay de razón, el Ecuador por su inestabilidad contagiosa, es un Estado terrorista, que amenaza la paz regional y mundial. La corrupción imperante en ese país y su falta de liderazgo son los responsables de la situación ecuatoriana que hace en medio de la incertidumbre, los propios bancos, empresas y ciudadanos ecuatorianos, tengan sus ahorros fuera del país y que la inversión extranjera sea nula (“no hay nada más cobarde que un millón de dólares”).

El Ecuador en la actualidad vive una etapa electoral de alta apatía, en donde a 8 de cada 10 ecuatorianos no parece importarle quien será el nuevo Presidente a partir del próximo enero. Asimismo, la brecha entre ricos y pobres (solamente superada por Brasil en Latinoamérica), la inequidad, el gran poder corrupto de la “partidocracia” y las élites de Quito y Guayaquil, la corrupción rampante de su sistema judicial y la creciente delincuencia común, pueden ocasionar en un futuro cercano, un caos generalizado en las ciudades ecuatorianas, con incalculables consecuencias. ¿Nos debe preocupar el contagio?, por supuesto que si, puesto que por lo menos las “revoluciones” tienen líderes, y el caos no lo tiene.

Desde este punto de vista, que está sujeto completamente a ser cuestionado por ser una mera opinión, un país pequeño como el Ecuador podría haber tenido un enorme efecto indirecto en la geopolítica mundial. Esperemos que alguna vez el Ecuador encuentre su camino, de la mano de un liderazgo político honesto y eficiente –hoy ausente-, que lleve a su pueblo a mejores rumbos y que lleve a esa nación a su lugar dentro del concierto internacional en un marco de prosperidad, tranquilidad, equidad y justicia digno de imitar por otros países.


El nuevo Presidente y la Banca Pública en el Ecuador

Abril 23, 2007

Septiembre, 2006 

Por: Alex Alcívar Viteri, MBA 

Llegó la campaña y por tanto, la hora de las propuestas. En cuando a los problemas del sector financiero, no se ha tocado mayormente uno que es muy grave y tiene relación con la urgente reforma a la estructura y funcionamiento de la ineficiente banca pública ecuatoriana, la que viene pasando por una profunda crisis en la que parece que tratara de pasar inadvertida dentro de situaciones urgentes de la nación. Y es que en el Ecuador talvez equívocamente se percibe que es mejor no ser visto ni hacer nada, que tratar de hacer algo y peor aún, de hacerlo bien, por que en ese momento se generan enemigos, gratuitos y no gratuitos. Me viene a la mente aquel caso de un funcionario público que me relató que era mejor para él “decir no a todo, por que así no se equivocaba”: La ineficiencia es una forma perversa de corrupción y solapa a la corrupción por si misma. Se tiene que hacer algo radical con la cabeza de este monstruo, el Banco Central del Ecuador, que consume dinero y más dinero todos los días, pero que ya ni si siquiera lo emite: El país tiene un Banco Central cuyo principal misión en la actualidad es hacer creer a los ecuatorianos que todavía es tan necesario, que sin él volveríamos a época del trueque. Hoy, el Banco Central debe ser el museo más caro del país, desempeñando muchas labores que no son propias de una entidad sin más razones para una extendida supervivencia en una economía dolarizada como la ecuatoriana y buscando desesperadamente trabajos que realizar, muchos de los cuales podrían ser realizados de manera más barata y eficiente por otros bancos, ya sean estos públicos o privados. Bien se podría realizar un proyecto que con las consideraciones debidas, optimizaría los recursos del Estado, formando una nueva Agencia de control Bancario que fusione al Banco Central y a
la Superintendencia de Bancos (otra cosa costosa e ineficiente) en un solo organismo y que traslade funciones no bancarias ni vitales como el manejo cultural a otras entidades especializadas.
 

En los países más desarrollados del mundo, en economías de derecha, de centro y de izquierda, existe la banca pública en forma de instituciones financieras o agencias encargadas de subsidiar sectores sensibles o claves de la economía o en su defecto, sencillamente a ayudar a los estratos más pobres de la sociedad, en campos como educación, salud, vivienda, agricultura, investigación, desarrollo de negocios y otros. No se trata de desaparecer la banca pública por que “no funciona”, sino hay que entrar en un importante proceso de reforma “a la ecuatoriana”, sin fórmulas importadas que podrían resultar contraproducentes. 


La Banca pública debe cumplir un rol regulatorio moderno y propio de una economía de mercado, al entrar en competencia con el sector financiero privado y eso ya ha dado resultados en nuestro país, por ejemplo: No pasó un mes en el 2004 desde que en el BNF anunció la bajada de la tasa de interés activa al 8% cuando la banca privada comenzó un proceso similar; a eso me refiero con competir, a competir de verdad, con productos y servicios de banca personal, banca de empresas, sin perder el horizonte de banca de desarrollo: ¿Acaso un banco público tiene la “obligación” de ser ineficiente? ¿Acaso el no tener fines de lucro significa tener “ánimos de pérdida”? La banca pública debe ser al menos auto sostenible y por que no, generar excedentes (Utilidades). Hay buenos ejemplos en el continente como BANRURAL en Guatemala y el Banco Nacional de Costa Rica.
 

El futuro Presidente tendrá que dar el apoyo político necesario para que haya reformas profundas en la banca pública. También debe buscar especialistas y técnicos sin compromisos con la banca privada para desempeñar los cargos ejecutivos del área financiera pública incluyendo al propio Ministerio de Economía y
la Superintendencia de Bancos y que por supuesto, que estos trabajen para el Estado: No a los mismos de siempre, los que rotan y trotan en el mismo terreno. Debe introducir profundas reformas al Banco de Fomento y transformarlo en un modelo de institución realmente autónomo, en un proceso similar al del SRI, retomando los procesos de reforma actualmente olvidados, pues por su enorme estructura, su arraigo social y su gran presencia rural, el BNF (transformado, modernizado y limpiado), es el llamado a liderar esta reforma. El Estado debe meter mano dura en
la CFN, entidad que ahora vive en los papeles y solamente de glorias pasadas, con administraciones que van y vienen cada 6 meses por conveniencias políticas. Se debe realizar un auténtico análisis de las cifras y las cuentas de
la CFN, entidad que tiene la cartera vencida y castigada más alta del sector financiero público (36%) y que está convertida en una agencia de arriendo y bienes baratos para políticos poderosos.
 

El Banco del Estado, Banco de
la Vivienda y el IECE, talvez deberían pasar a convertirse en Agencias estatales autónomas, pues incluso en la actualidad ya ni siquiera hacen labores de banca como tal, pues estas las realizan otras entidades.
 

La decisión la tiene el nuevo Presidente de
la República, al que seguramente sus asesores le pondrán delante supuestas “barreras constitucionales” al reto reformatorio del sector financiero estatal, así como deberá enfrentar veladas y taimadas resistencias de un pulpo politiquero, tronchista y burocrático cuya cabeza está en la ciudad de Quito, pero con tentáculos en todo el país y que vive de la corrupción del statu quo, a costillas del Estado. La nueva “cabeza del Estado” deberá poner primero al Estado actual – imperfecto, maniatado y corrupto – de cabeza…


Mentiras y más mentiras: Augusto Bueno en Manabí

Abril 23, 2007

LO QUE LAMENTABLEMENTE NO SE PUBLICA EN LA PRENSA DE MANABÍ: Banco de Fomento: Las mentiras de Augusto Bueno en Portoviejo  Por: Alex Alcívar Viteri, MBA Septiembre 29, 2006 

El día de hoy, nuevamente me he quedado sorprendido, estupefacto  y ofendido por la cantidad de mentiras que, en la cara de los manabitas, en mi propia tierra, emiten ciertos funcionarios públicos cuando por obligación visitan nuestra provincia y más aún algunos como Augusto Bueno y su patrón, Pablo Rizzo, desembuchan sin ningún remordimiento. Y es que Augusto Bueno según sus palabras, o es un adelantado en el tiempo (un Bill Gates  o Steve Jobs “criollo”) o parece que ya es víctima del temible Mal de Alzhaimer por que sencillamente sus declaraciones del día de ayer publicadas en El Diario, sencillamente no cuadran y veamos por qué: Augusto Bueno tuvo un fugaz paso porla Gerencia General del BNF en 1975, pasando “sin pena ni gloria” en un gobierno dictatorial. Sin embargo, la primera computadora personal (PC) de uso relativamente difundido en los Estados Unidos fue lanzada al mercado por la empresa IBM en 1.981, es decir 6 años después de la gerencia de Bueno. Si bien algunos años atrás ya hubo intentos de lanzar Computadoras “portátiles” (unas cosas gigantes) por parte de la misma IBM y su rival APPLE Computers, estas resultaron tan caras que su producción no fue sostenible, pues se alcanzaron precios de hasta USD. 20 mil por equipo, es decir, unos USD. 40 mil en valores actuales. Entonces, ¿Acaso no es evidente que Augusto Bueno miente? Mal puede haber “hallado las mismas computadoras” de hace 30 años, pues esas no existían. 

Para información del Señor Bueno, el primer sistema informático del BNF fue un sistema especialmente desarrollado para esa institución (sistema “propietario”) por la transnacional Borrows, que luego pasó a denominarse UNYSIS Corporation. Este sistema fue entregado al BNF en el año de 1.987 y es que básicamente está todavía en operación y necesita ser cambiado de forma urgente, proceso que dejó muy avanzada mi administración ilegalmente depuesta. Quiere decir lo anterior, que tampoco es verdad que Augusto Bueno sea el que haya llevado la tecnología al BNF puesto que transcurrieron 12 años luego de su intrascendente paso por ese Banco para que esto sucediera y antes de eso, todo era a mano, como lamentablemente todavía pasa en algunas sucursales por culpa de la corrupción. A mi llegada ala Gerencia General del BNF, me encontré con que el banco “supuestamente” ya se estaba automatizando, pues existía un contrato de más de USD. 2 millones que la administración de uno de los tantos Terán y sus familiares que han pasado por allí, había firmado un año y medio antes con tal fin. Ese contrato, suscrito con la empresa UnisysData era tan leonino con el BNF que en caso de reclamar, seguramente saldríamos perdiendo. Asimismo, tal contrato era tan absurdo, que se trataba al BNF como un “conejillo de indias” para intentar instalar un sistema adaptándolo al Ecuador, con todos los gravísimos problemas que eso conllevaba. El Señor Bueno se olvida que hace 30 años no existía el correo electrónico, los portales transaccionales de Internet, la interconexión de sistemas vía microonda y satélite, las redes informáticas de alta velocidad, las seguridades de red para prevenir intrusos, las comunicaciones NBX, transmisión de voz sobre IP, todo esto llevado por mi administración a ese difícil banco. Lo que si existía hace 30 años eran los cajeros automáticos, Era a la cual este humilde servidor llevó finalmente al Banco de Fomento. 

Es lamentablemente que la ineptitud y el odio hayan impedido que el BNF haya entrado ya en la era de las tarjetas de débito y crédito y que se haya evitado que entre directamente en el negocio de las remesas familiares. Es más lamentablemente que el BNF no haya entrado en la migración de sus sistemas informáticos hacia el programa COBIS, producido en Ecuador por la empresa MACOSA, que es uno de los pocos productos de la era del conocimiento que el Ecuador exporta con éxito. Mi administración había conseguido ya que el Filanbanco en liquidación done una licencia de ese software al BNF, lo que también fue aceptado por la empresa que lo desarrolla. Esta donación permitiría ahorrar al BNF unos USD. 2 millones y contar, luego de la actualización de las licencias, contar con sistemas informáticos de última generación tan necesitados por ese Banco. Lamentablemente, parece que la consigna es otra pues esa donación impediría “prácticas precontractuales” corruptas y usuales en el país. Es lamentablemente también que con mi salida del BNF, hayan quedado truncos proyectos como las “ventanillas multipagos” por el cual los clientes del Banco iban a poder hacer transacciones (por ejemplo, cobros de cheques y retiros) en otros bancos y viceversa. Es en verdad que el BNF haya perdido la confianza de tantas empresas privadas que querían colaborar con los ambiciosos proyectos de este servidor, que nunca trabajó para “el homenaje” o la foto sino para sacar a su entidad adelante. Es destacable que el BNF ya había realizado su Planificación Estratégica en diciembre de 2003, esfuerzo que nuevamente ha sido duplicado como si la plata lloviera del cielo. Augusto Bueno y quienes lo acompañan en su administración, no han dejado de realizar actos bochornosos y vergonzosos, como las reinauguraciones de una serie de obras que se dieron en mi período y que me valieron la consideración y respeto del personal que de manera unánime pidió mi continuidad en el BNF, por haber dado muestras de un liderazgo serio, joven y con voluntad de cambio, muy diferente a la serie de personas jubiladas del BNF que han vuelto de su retiro para que les suban las pensiones como sucede ahora: El BNF necesita transformarse y necesita sangre joven. El día 15 de septiembre de 2005, luego de un año en que me dejó hacer muy poco, de amenazas, chantajes, acosos, persecuciones, falsificación mi firma, “extravío” de documentos para perjudicarme, secuestro, amenazas, seguimiento por parte de
la Policía, y otros atropellos, Alex Alcívar salió del BNF con la conciencia tranquila, al haber comenzado el proceso de modernización más ambicioso de
la Historia institucional.
 

Hoy que se me sigue persiguiendo por no haber presentado renuncia alguna de mis funciones y está empañada la legalidad de las acciones de quienes conducen al BNF, me considero un perseguido político por las mismas fuerzas oscuras y perversas que han manejado ese Banco por 40 años y que lo han llevado más de una vez al borde del precipicio. A eso seguramente se refirió Bueno cuando dijo que “pocas cosas han cambiado en el BNF” por que pocos han tenido la decisión de hacerlo como Alex Alcívar, lo de la que no me puedo arrepentir y me declaro orgulloso de haberle declarado la guerra a los corruptos enquistados dentro y alrededor del BNF.


Concentración del sistema financiero ecuatoriano

Abril 14, 2007

Por: Alex Alcívar Viteri, MBA El Ecuador tiene uno de los sistemas financieros más concentrados de Latinoamérica, lo que quiere decir que el mercado financiero es controlado por pocos bancos. Esta situación conlleva otra serie de consideraciones de carácter político y social, pues el equilibrio de poder en el Ecuador hace rato se rompió, al perder Guayaquil –por diversas razones financieras, gerenciales, políticas y hasta climáticas- la supremacía económica y bancaria hoy ejercida desde Quito. Sin embargo, el problema real para el ecuatoriano común es la concentración centralista de los créditos, pues mientras un costeño tiene en promedio un crédito superior a los USD. 300, un serrano tiene unos USD. 500, mientras el amazónico no llega a los USD. 90 y el insular no llega a los USD. 40. 

La concentración bancaria también ha estado acompañada de una gran centralización de créditos, dado que el monto concedido es muy superior en Pichincha y Guayas, donde por ejemplo, el crédito total  supera los USD. 2.000 millones en Pichincha y en Guayas, supera los USD. 1.600 millones. Azuay, supera USD. 300 millones y Manabí, apenas llega a USD. 140 millones (USD. 100 dólares per cápita), cifras que no cuadran con demografía nacional y ni hablar de las anomalías y desigualdad que afectan a otras provincias que prácticamente no son atendidas por la banca. Si en Manabí hay USD. 140 millones de dólares en crédito, cerca de USD. 100 millones son operaciones de consumo (no productivas), principalmente ubicadas en Manta y Portoviejo (en ese orden), lo cual es dramáticamente inferior a los cerca de USD. 1.000 millones de crédito de consumo colocados solamente en Pichincha y Guayas. En términos del peso económico de las ciudades más grandes, y aunque alguno de mis amigos guayaquileños se ofenda, también habría que preguntarse cual es la ciudad más comercial del Ecuador, pues el crédito en ese rubro se concentra en aproximadamente un 45% en Quito y Guayaquil apenas llega al 31%, lo que quiere decir que por cada USD. 100 dólares de crédito comercial concedidos en Quito, apenas USD. 72 se conceden en Guayaquil, lo que explica la patente recesión en esa ciudad. Volviendo al crédito comercial, Manabí no llega al 4% del total nacional y es ampliamente superado Azuay (8%).  

En cuanto a otros sectores atendidos por
la Banca ecuatoriana, como la producción, microcrédito y vivienda, las cifras e inequidades son todavía más dramáticas, sobretodo en las provincias marginadas. Otros países del mundo han implementado regulaciones para corregir estas anormalidades, incluyendo los Estados Unidos.
  Es urgente que el Estado incentive la inversión bancaria extranjera en uno de los pocos sectores que crece más que el promedio de la economía (lo que aparte de ilógico, es ridículo), pero que tiene asimetrías que profundizan las amplias brechas de desarrollo entre las provincias grandes y pequeñas. La entrada de nuevos actores en el mercado financiero, al aumentar la competencia podría –posiblemente- presionar a la banca ecuatoriana a mejorar sus indicadores de eficiencia y reducir el costo neto del dinero (no solamente las tasas de interés, sino comisiones y tasas por servicios). Proyectos de Ley como el de Rehabilitación dela Producción Nacional del Partido Social Cristiano en el Congreso, si bien tiene importantes fallas a corregir y ha sido valioso para poner el tema a discusión, tampoco es completamente negativo y podría ser interpretado como un “grito de independencia” geopolítico-económico de un Guayaquil luchando por recuperar su “espacio vital”, amenazado ahora por la concesión del puerto de Manta, evento que bien manejado y con medidas colaterales urgentes, debe ser un detonador de nuestro desarrollo provincial.


Aquel jubilado, el Banco Central del Ecuador

Enero 5, 2007

Por: Alex Alcívar Viteri, MBA

Lo más importante que aprendí en clases de Macroeconomía es a pensar en el mundo y en cada economía como un simple hogar pues con mucha lógica, mis maestros afirmaban que esa es la mejor técnica para poder entender los factores y las fuerzas del mercado y las consecuencias de sus acciones: De esa manera pude entender por ejemplo, que el endeudamiento público excesivo (de la “casa”) no permite desarrollar la producción o que el excesivo gasto fiscal (despilfarro y borracheras en la “casa”), ocasionan déficit.  Bajo esas mismas premisas y entrando en el caso ecuatoriano, ¿que pensaríamos en la “casa” si uno de los que la habitan ha intentado suicidarse o matar a uno de sus hermanos por haber estado poseído o loco?, acaso ¿le dejaríamos tener un arma cargada en el velador?, pues creo que la respuesta de todos sería que no, por que en cualquier rato el desequilibrado saldría disparando a cualquiera de los habitantes. Para hacer más evidente el asunto anterior, si uno de sus hijos se casara, a alguno de sus familiares, ¿acaso le gustaría que su pareja conservara todos sus cachivaches en la casa de sus padres? Creo que la respuesta es obvia, pues con lógica pensaríamos que el novio o novia en mención no está seguro de su matrimonio y en cualquier momento se regresa a casa.   

Todo lo anterior nos sirve para reflexionar, con esa misma lógica pedagógica macroenómica, acerca del riesgo y el absurdo que le significa al país el mantener un Banco Central del Ecuador sin funciones de ente emisor y buscando una “chambita” como justificación de su ya excedida existencia. Esa “pistola cargada” de nuestra Economía dolarizada que es el Banco Central, es un peligro para esa misma dolarización, pues se la mira como una válvula de escape en donde en cualquier momento se emitirán los consabidos papelitos sin respaldo llamados Sucres y es una ventana abierta para regresar al sistema de emisión monetaria; de hecho, la supervivencia de un Banco Central se convierte en un factor que aumenta el famoso y manipulado índice de “riesgo país”. A la hora de las analogías, tener una Economía dolarizada como la ecuatoriana (con gravísimas fallas y mal manejada desde su inicio), es como tener una bala en el cerebro, que no se puede sacar y si se saca, el paciente morirá o quedará en peor estado. Y que ese Quito burocrático, de la troncha, no ha querido deshacerse de los Doctores y Masteres en Economía que los tiene el Central y que se han formado con becas del mismo Banco, es decir, pagados por el Estado; y es que sucede que una buena parte de estos ocupan rotativamente posiciones claves en el Ministerio de Economía y por tanto, cierran el círculo en torno al statu quo, que se resiste a cualquier cambio pues no quiere “matar” a una fuente de empleo para gente “bien conectada”, con excelentes prebendas. La solución es práctica e involucraría el paso del área de Estudios del Banco Central al Ministerio de Economía, el área Cultural al Ministerio de Educación y Cultura o los Municipios y las áreas de especies monetarias, manejo de liquidez, inversiones, sistema de pagos interbancarios y demás actividades bancarias al Banco de Fomento o a la CFN, pues incluso hoy es ilógico que el Central realice estas labores, aparte de otras tareas redundantes con la Superintendencia de Bancos (se pudiera pensar en una reingeniería y fusión de ambas entidades ineficientes). Más absurdo resulta pensar que el Banco Central también administra el Programa del “Muchacho Trabajador” cuando existe un Ministerio de Bienestar Social o el INNFA.  Volviendo al ejemplo de la “casa”, el Banco Central del Ecuador es un jubilado que busca que hacer para entretenerse y decir “estoy vivo”, subsistiendo de una pensión y de glorias pasadas, aunque el problema está en el las instituciones no son personas, no se pueden jubilar y tienen que desaparecer cuando son innecesarias, sin una costosísima piedad que sus Economistas –al pasar por el Ministerio de Economía- no han tenido a la hora de sacudir a nuestros hogares y bolsillos con las famosas medidas de shock o “ajustes estructurales”. Tienen que tirarse todas las barreras constitucionales que los “burocracistas” ecuatorianos enquistados en la partidocracia y su hermana siamesa la Corruptocracia, han puesto para mantener subsistiendo a esa entidad innecesaria, suntuaria –ese florero- del Estado llamada Banco Central, y ojala el próximo Gobierno y la próxima Asamblea Constituyente le quiera poner “el cascabel a este gato” gigante que le cuesta al país en promedio USD. 100 millones al año. Me congratulo que el Presidente Correa quiera realizar una recomposición para reducir y adaptar el Estado a los tiempos actuales. Esperemos que lo logre


Hola Ecuador!!!

Enero 3, 2007

Hola a todos:

Un buen día me puse a pensar en que habiéndo en el mundo una herramienta tan poderosa como la Internet, no había razón para limitar nuestro análisis cotiadiano a los amigos de los dueños de los medios de comunicación de nuestro país, quienes son los que al final conducen a la opinión pública por caminos muchas veces equivocados o peor aún, interesados. Creo que uno de los problemas fundamentales del Ecuador es que últimamente, la tan cacareada “probidad notoria” es determinada por algunos presentadores de televisión y radio y esa es una situación peligrosísima para la Nación (o el conato de Nación que a mi juicio, pretende ser el Ecuador).

Espero que este blog puede ser útil para presentar puntos de vista de personas como yo, quienes no somos ni hemos estado auspiciados por ninguna mafia política (”partidos”) ni somos ahijados ignorantes de algún cuasi caudillo de esos que han quebrado en más de una vez, la moral de los ecuatorianos.

De familia Manabita, Alfarista y Liberal, con algo de formación académica tengo que agradecer que mis padres, mi familia y mi formación siempre me enseñaron a pensar y a buscar la verdad, la razón de las cosas y a siempre actuar con sentido de justicia, equidad, honradez y humildad.

Espero que este blog sea de utilidad y a quienes piensan diferente, pues que bien, de eso se trata la libertad de expresión. Siempre me he acostumbrado a decir lo que pienso y especialmente en Quito hay quienes hubieran querido descuartizarme, arrastrarme e incinerarme….no les pienso dar el gusto!

ALEX E. ALCIVAR VITERI